Colores que mejor te sientan, de acuerdo a tu figura y estados de ánimo.

No es fácil combinar las prendas del vestuario, por lo que siempre es aconsejable, a la hora de comprar, revisar nuestro "armario" para darnos una idea de los tejidos, colores y estampados con los que contamos.

No hay un protocolo o esquema a seguir en cuanto a la elección de colores, pero sí unas normas o reglas a la hora de combinarlos, aunque algunos diseñadores de moda traten de "romper" en sus creaciones estas reglas combinando colores bastante dispares.
El vestuario se rige por reglas no escritas, aunque haya personas, empresas o diseñadores que si las quieran escribir o, por decirlo mejor, reinventar cada año. No hay que olvidarse que viven de esto, es su negocio.
Si hablamos de colores desde el punto de vista del protocolo podríamos hacer algunas generalizaciones, que no siempre son ciertas, pero sirven como "guía" para hacerse una idea sobre cómo acertar en la mayor parte de los casos.
Los colores claros son para el día. Los llamados colores cálidos que van del amarillo al rojo, pasando por diversas tonalidades de naranja, verdes luminosos, etc.
Los colores o tonos oscuros son para la noche. Los llamados colores fríos del negro al azul pasando por tonos diversos de grises, malvas, berenjena, etc.
Este consejo es muy general, luego cada persona elige dentro de una extensa gama de colores el que le mejor le siente en función de sus características físicas particulares, como pueden ser el color del pelo, el tono de su piel, la forma de su cara, su altura, etc.
También la noche, sobre todo en el mundo del espectáculo, ha dado paso al uso de colores más atrevidos, y se pueden ver en muchos actos, como entregas de premios, galas, etc. trajes de noche de color rojo pasión, verde botella, etc.

La combinación de colores.
Si importante es la elección de un color, casi más importante es la combinación de éste con otros.
Aunque los diseñadores rompen, año tras año, el código establecido durante largo tiempo para la combinación de colores, aún siguen vigentes los esquemas tradicionales, en mayor o menor medida, que nos dan pautas sobre la mejor forma de utilizar los colores cuando van juntos en un mismo vestuario.

Combinar los colores de nuestro vestuario.
El secreto de la elegancia está concentrado en dos puntos fundamentales: combinar y disimular (los posibles defectos). No es fácil muchas veces combinar prendas de nuestro vestuario, por lo que siempre es aconsejable, a la hora de comprar, revisar nuestro "armario" para darnos una idea de los tejidos, colores y estampados con los que contamos.
Hay que procurar comprar prendas que nos gusten, pero también que se puedan aprovechar para combinar con otras prendas de nuestro ropero, para sacarles más provecho y poder jugar con más combinaciones distintas, partiendo de la base de las mismas prendas. Vamos a ver algunos consejos que nos pueden ayudar, tanto a los caballeros como a las señoras.
1. Blanco.
El color blanco, teóricamente combina con el resto de colores -tanto fríos como cálidos-, aunque no es conveniente tratar de combinarlo con colores claros del resto de la gama (un amarillo muy pálido o un verde muy claro, por ejemplo). Para un vestido o traje solo suele ser apropiado para mujeres, o caballeros en ambientes tropicales. Como color claro que es, hace la figura algo más gruesa. En la imagen vemos algunos ejemplos de combinaciones de prendas de color blanco con azul, amarillo, negro e incluso con un gris -siempre que no sea muy claro-. El blanco con el negro es una combinación muy utilizada en vestidos y bastante atemporal.
2. Negro.
El negro es otro color que combina fácilmente con la mayoría de colores salvo con colores muy oscuros como el marrón oscuro o azul noche, o tratar de llevar distintos tonos de negro. Es el color de la elegancia (frac, esmoquin, traje de noche ...) y del luto. No es habitual, debido a su seriedad, vestir de negro de forma habitual. Este color hace más delgado. El negro con el color blanco, es perfecto; también combina miu bien con dorados, plateados y con los colores cálidos como el rojo o el amarillo.
3. Marrón.
Este color, es uno de los más difíciles de combinar, y al contrario que otros colores, combina muy bien con otros tonos de su propio color (beiges, tierras, arenas, etc.). Aunque sea difícil de combinar es un color fundamental en los vestuarios femeninos. En cambio, en el masculino ha sido desplazado por los grises y los azules. Es un color que en función del tono puede hacer más grueso o más delgado, o simplemente neutro. En foto inferior podemos ver el marrón combinado con otros tonos de su propio color, con algo de blanco, con rojo y con negro.
4. Gris.
Es uno de los colores que dominan el vestuario masculino (los trajes). Combina bastante bien con casi todos los colores, como el negro, azul y tonos de rojo (burdeos, granate, etc). También combina con tonos de verdes y algunos marrones. Armoniza muy bien con distintos tonos de su propio color, el gris. Es serio, discreto y elegante. En función del tono puede hacernos más delgado (gris marengo, por ejemplo) o ser bastante neutro un gris claro.
5. Azul.
Otro de los colores estrella, con el gris, en el vestuario masculino. Combina perfectamente con muchos otros colores, como el blanco, los derivados del rojo (burdeos, granate, etc.) con algunos tonos de gris y crema (beige). Por norma general es más utilizado en colores oscuros (como el azul noche o el azul marino). Cuando se utilizan en sus tonos más oscuros nos hace más estilizado (debido a que se utiliza el oscuro mayormente).
6. Verde.
Es uno de los colores más difíciles de combinar, y seguramente uno de los menos utilizados para vestir (debido a sus connotaciones militares, generalmente). Se utilizan, los verdes oliva y verdes oscuros, pero es difícil combinarlos sino es con tonos propios de la gama de verdes y algún que otro color tierra o arena. También puede combinarse con algún tono claro de gris, pero como decimos hay que tener mucho cuidado pues no es nada fácil combinarlo. Algunos diseñadores han puesto de moda buscar un gran contraste en sus creaciones, por eso se ve mucho las combinaciones de un color verde fuerte con el color rosa.

En cuanto a las combinaciones de prendas hay que tener cuidado al combinar: no se combinan prendas de invierno con prendas de verano; no se deben combinar prendar de tejidos muy distintos que hagan parecer que estamos aprovechando restos; no se deben combinar rayas con cuadros; no es bonito combinar estampados de distintos tipos en una misma puesta; hay que cuidar que los colores y motivos de los estampados combinen con el resto de colores de las prendas (por ejemplo, llevar una blusa estampados verdes, y la falda por ejemplo azul marino, cosa que no combina excesivamente bien, en cambio si el estampado es burdeos iría perfecta con la falda azul marino); no se combinan prendas clásicas con prendas vanguardistas (ir con una falda ultramoderna y una blusa super clásica, tipo "monja", por ejemplo).

Algunos trucos para disimular imperfecciones
1. Si tenemos las caderas anchas podemos disimularlas con faldas rectas y de tonos oscuros, evitando llevar prendas muy ceñidas o pantalones. También se puede desviar la atención luciendo escotes (pero con cuidado y gusto), y joyas llamando la atención de la parte superior de nuestro cuerpo.
2. Si somos bajitos, de piernas cortas, podemos utilizar pantalones rectos de cintura alta, que nos hacen más altos. Hay que evitar las faldas largas y de mucho vuelo, que nos harían más bajos.
3. Si tenemos poco pecho, nos favorecen tejidos drapeados y poco ajustados, que nos den más volumen. También se pueden utilizar pañuelos al cuello, camisas o blusas con bolsillo a la altura del pecho. Prendas poco ajustadas. Si tenemos mucho pecho, todo lo contrario, prendas más ajustadas y tejidos lisos.
4. Si tenemos la cintura ancha, pantalones y faldas altas, con cinturones anchos que disimulan esta parte. Colores oscuros. Vestidos de corte imperio y chaquetas acampanadas.
5. Si somos muy delgadas, podemos mercar nuestra figura con prendas ajustadas, jersey de escote a pico, etc. O si queremos parecer más voluminosas, y disimular nuestra delgadez, prendas sueltas, faldas de amplios vuelo, jersey gordo, vestidos tres cuartos, etc.
6. Por último, tendríamos las distintas combinaciones de baja y gruesa, alta y delgada, bajita y delgada, etc. Sería tomar los consejos anteriormente dados y combinarlos. Alguna veces, una manera de disimular alguna parte de nuestro físico, es remarcar otra para hacerla más importante minimizando el "defectillo" o esa parte que no queremos que se note.
Pepa Villanueva

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